Nutricionista clínica · Especialista en parasitología

Viajar es una de las mejores cosas de la vida. Volver a casa con parásitos intestinales, no tanto. Según un estudio publicado en Clinical Infectious Diseases, entre el 20% y el 70% de los viajeros a países en desarrollo experimentan diarrea del viajero, y los parásitos son responsables de un porcentaje significativo de los casos crónicos (aquellos que duran más de 2 semanas después del regreso).
Destinos de mayor riesgo
Los parásitos están en todas partes, pero el riesgo aumenta exponencialmente en:
- América Latina y Caribe: Giardia, Ascaris, uncinarias, amebiasis. México, Perú, Bolivia, Guatemala y Honduras tienen alta prevalencia.
- África subsahariana: Esquistosomiasis (ojo con bañarse en agua dulce), Ascaris, uncinarias, amebiasis.
- Sudeste Asiático: Opisthorchis (trematodos hepáticos por pescado crudo), Strongyloides, Giardia.
- Sur de Asia (India, Nepal, Bangladesh): Alta prevalencia de prácticamente todos los parásitos intestinales.
- Oriente Medio y Norte de África: Leishmania, equinococosis, Giardia.
Las 10 reglas de oro para prevenir parásitos al viajar
1. El agua es tu principal enemigo
No bebas agua del grifo en países con infraestructura sanitaria deficiente. Usa agua embotellada sellada para beber y lavarte los dientes. Evita hielo en bebidas (a menos que estés seguro de que se hizo con agua purificada). Los quistes de Giardia y los ooquistes de Cryptosporidium resisten la cloración normal.
2. Come cocido, pelado o desechálo
La regla clásica del viajero: “cook it, peel it, or forget it”. Evita ensaladas crudas, frutas que no puedas pelar tú mismo, zumos de puestos callejeros (pueden estar diluidos con agua contaminada).
3. Cuidado con la comida callejera
No toda la comida callejera es peligrosa. La clave: elige puestos donde la comida se cocine delante de ti y se sirva caliente. Evita los que tienen comida preparada hace horas a temperatura ambiente.
4. Usa calzado cerrado
Las larvas de uncinarias (Ancylostoma, Necator) penetran por la piel de los pies al caminar descalzo sobre tierra contaminada. En playas tropicales, no camines descalzo fuera de la zona de agua salada.
5. No te bañes en agua dulce en África
Lagos, ríos y embalses en África subsahariana pueden contener cercarias de Schistosoma. Estas larvas penetran por la piel al bañarse. La esquistosomiasis afecta a más de 200 millones de personas según la OMS.
6. Lava las manos obsesivamente
Con jabón, después del baño, antes de comer, después de tocar animales, después de usar transporte público. Lleva gel hidroalcohólico para cuando no haya agua y jabón. Nota: el gel NO mata quistes de parásitos, pero el lavado mecánico con agua y jabón sí los arrastra.
7. Lleva un kit de purificación de agua
Si vas a zonas rurales o haces trekking, lleva pastillas purificadoras (cloro-dióxido o yodo) o un filtro portátil con poro menor a 1 micra (para filtrar quistes de Giardia y Cryptosporidium). LifeStraw y Sawyer son marcas populares.
8. Cuidado con los animales
Perros callejeros en países tropicales tienen altas tasas de Toxocara, uncinarias y Echinococcus. Evita el contacto directo. Si los acaricias, lávate las manos. Lee más en nuestro artículo sobre parásitos en mascotas.
9. Lleva medicación básica
Consulta con tu médico o clínica del viajero antes del viaje. Pueden recomendarte llevar:
- Metronidazol (para giardiasis/amebiasis)
- Albendazol (para helmintos)
- Loperamida (para diarrea aguda, como medida temporal)
- Sales de rehidratación oral
10. Al volver: vigila los síntomas
Si en las semanas o meses siguientes al viaje tienes diarrea persistente, dolor abdominal, fatiga inexplicable, pérdida de peso o erupciones cutáneas, dile a tu médico dónde has estado y pídele una prueba de heces. Los parásitos pueden tardar semanas en dar síntomas. Revisa nuestra guía de síntomas para saber qué buscar.
Consulta del viajero
Si vas a viajar a una zona endémica, visita una clínica de medicina del viajero al menos 4-6 semanas antes. Allí te informarán sobre vacunas necesarias, profilaxis (malaria, por ejemplo) y precauciones específicas para tu destino.
Viajar informado es viajar seguro. Un poco de precaución puede ahorrarte semanas de malestar y un recuerdo muy desagradable de tus vacaciones.