Nutricionista clínica · Especialista en parasitología

Descubrir que tienes parásitos es desagradable en cualquier circunstancia, pero si estás embarazada, la situación se complica: muchos medicamentos antiparasitarios están contraindicados, la malabsorción de nutrientes puede afectar al bebé, y el sistema inmune está naturalmente deprimido durante la gestación. Aquí te contamos lo que necesitas saber.
Riesgos de los parásitos durante el embarazo
Una infección parasitaria en el embarazo no solo te afecta a ti:
- Anemia: Los parásitos como las uncinarias causan pérdida de sangre crónica. La anemia en el embarazo aumenta el riesgo de parto prematuro, bajo peso al nacer y mortalidad materna. La OMS estima que las uncinarias contribuyen significativamente a la anemia gestacional en países endémicos.
- Malabsorción: Giardia y otros parásitos intestinales dificultan la absorción de hierro, ácido fólico, zinc y vitaminas esenciales para el desarrollo fetal.
- Bajo peso al nacer: Estudios en África y América Latina han encontrado asociación entre parasitosis materna y bebés con menor peso.
- Toxoplasmosis: Aunque técnicamente es un protozoo (Toxoplasma gondii), merece mención especial: la infección primaria durante el embarazo puede causar malformaciones graves en el feto, incluyendo hidrocefalia y coriorretinitis.
Medicamentos y embarazo: qué se puede y qué no
Contraindicados (sobre todo en el primer trimestre)
- Albendazol y mebendazol: Categoría C de la FDA. Teratogénicos en animales. Sin embargo, la OMS recomienda su uso a partir del segundo trimestre en programas de desparasitación masiva cuando el beneficio supera el riesgo (zonas endémicas de uncinarias con alta prevalencia de anemia).
- Metronidazol: Atraviesa la placenta. Se desaconseja en el primer trimestre. En el segundo y tercero se puede considerar si la giardiasis o amebiasis es grave.
- Ivermectina: Contraindicada. Teratogénica en dosis altas en animales.
Opciones más seguras
- Pirantel pamoato: Se absorbe mínimamente en el intestino, por lo que su exposición sistémica es muy baja. Es el fármaco de elección para oxiuros y Ascaris durante el embarazo.
- Paromomicina: Para Giardia y amebiasis. No se absorbe, actúa localmente en el intestino. Es la alternativa más segura al metronidazol en embarazadas.
- Espiramicina: Para toxoplasmosis en el primer trimestre (reduce la transmisión al feto).
¿Y los remedios naturales?
Mucho cuidado aquí. Lo “natural” no significa “seguro en el embarazo”:
- Ajo: En cantidades culinarias normales, seguro. En dosis terapéuticas altas, puede afectar la coagulación.
- Semillas de calabaza: Generalmente consideradas seguras en cantidades moderadas.
- Artemisia/ajenjo: CONTRAINDICADO. Puede causar contracciones uterinas.
- Aceite de orégano: CONTRAINDICADO en el embarazo. Puede estimular el útero.
- Papaya: La fruta madura es segura. La papaya verde y las semillas contienen papaína que, en grandes cantidades, puede causar contracciones.
Revisa nuestra guía de remedios naturales pero ten en cuenta estas restricciones.
Prevención durante el embarazo
- Lava las manos frecuentemente, especialmente después de tocar tierra, mascotas o ir al baño.
- Lava frutas y verduras a fondo. Pela lo que puedas.
- Cocina bien la carne (punto de cocción interno de al menos 70°C) — esto previene toxoplasmosis y teniasis.
- Bebe agua segura.
- Evita limpiar la bandeja del gato (toxoplasmosis). Si no hay otra opción, usa guantes y lávate las manos después.
- Usa calzado al caminar en jardines y tierra.
Lo fundamental
Si estás embarazada y sospechas de parásitos, no te automediques ni tomes remedios por tu cuenta. Ve al médico, pídele una prueba de heces y deja que el profesional elija el tratamiento más seguro para ti y tu bebé.